Antes de la sesión, busca un espacio tranquilo donde nadie te interrumpa. Hidrátate bien y evita comidas pesadas en las horas previas.
Durante la sesión, no necesitas hacer nada especial. Tu única tarea es permitirte sentir. Puede aparecer calor, cosquilleo, emoción o simplemente una calma profunda: todo es válido.
Después, date tiempo. Es común sentirse con sueño, más sensible o muy liviano durante uno o dos días. Camina, descansa y bebe agua.
Si tienes dudas sobre qué sesión es la adecuada para tu momento, agenda una llamada de diagnóstico gratuita y lo vemos juntos.